El presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, entregó el bastón de mando y juramentó al nuevo comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, General de Ejército, Julio César Avilés Castillo, en el acto de traspaso de mando realizado en la Brigada de Infantería Mecanizada (BIM) este 21 de febrero.
El presidente Ortega impuso la “Orden Augusto C. Sandino”, en su máximo grado Batalla de San Jacinto, al General de Ejército Moisés Omar Hallesleven Acevedo, quien hasta ese momento era el Jefe del Ejército, por su destacada entrega y sacrificio personal por construir una Nicaragua más justa .
Acto seguido el mandatario le impuso el grado de General de Ejército al nuevo jefe de la institución castrense y le tomó la promesa de ley, para posteriormente firmar el acta jurídica de la toma de posesión.
El general de ejército Moisés Omar Hallesleven Acevedo, entregó el bastón de mando de la jefatura del Ejército de Nicaragua al comandante Daniel Ortega Saavedra, quien la pasó al general de ejército Julio César Avilés Castillo.
Subordinados al poder civil
“Recibimos un Ejército con altas calificaciones por el reconocimiento de los nicaragüenses, en tal sentido nuestro compromiso será trabajar, y trabajar bien, para responder a esa confianza depositada en nosotros”, expresó el nuevo jefe del Ejército, general Julio César Castillo Avilés, durante su discurso de toma de mando de la institución castrense.
La institucionalidad, el profesionalismo, la modernización y la credibilidad seguirán vigente en el Ejército de Nicaragua, señaló Avilés, quien durante los próximos cinco años servirá al país como jefe del Ejército de Nicaragua.
“Somos la institución armada para la defensa de la soberanía, la independencia y la integridad del territorio. Nos regiremos en estricto apego a la Constitución Política, a la que guardaremos respeto y obediencia y estaremos subordinados a la autoridad civil ejercida directamente por el Presidente de la República en su carácter de Jefe Supremo del Ejército de Nicaragua”, precisó Avilés.
Hombres y mujeres comprometidos con la institución
Hallesleven expresó por su parte que con el traspaso de mando se seguirán escribiendo gloriosas páginas de la historia reciente, contribuyendo a esa vocación de servicio, de sentido patrio, de dignidad y plena identidad nacional por la que siempre han trabajado.
“Este día al pasar a la honrosa condición de retiro lo hago lleno de orgullo y me embarga la satisfacción del deber cumplido. Estoy convencido que en el Ejército hay hombres y mujeres que están comprometidos a seguir haciendo trascender esta institución, institución que es expresión de la voluntad de miles de compatriotas que, llenos de sueños, de esperanza y prosperidad para nuestra querida Nicaragua un día entregaron lo más preciado que tiene el ser humano como es su vida”.
Señaló que al salir del Ejército deja una institución militar con vitalidad, con capacidad disuasiva y de reacción, con poder de fuego y con un recurso humano capacitado para hacer frente a las nuevas y más complejas misiones que imponen los procesos de globalización en todos los ámbitos.
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